Primeros Pasos en el mundo Swinger

Es cierto que no hay recetas, pero con el cada vez más creciente número de parejas que quiere probar, trios, sexo en grupo o intercambios de parejas, me pareció buena idea diseñar una especie de “ruta crítica” que los interesados puedan seguir a manera de guía.  Algunas de nuestras sugerencias a la hora de empezar son estas…

1.- Entiendan su primera aventura swinger como una actividad recreativa, algo divertido que probar alguna vez con tu pareja sin que eso se convierte en lo que algunos de nosotros llamamos “EL Estilo de vida”. Visitar un club SW no tiene porque convertirlos, de inmediato e irremediablemente,  en miembros certificados de una clandestina organización de libertinos. No tiene porque acompañarlos el resto de su vida, y no tiene, tampoco por qué convertirse en un evento que los dejará marcados a fuego lento. Súmenlo, pues  a su lista de divertimentos con los que experimentar, al menos, alguna vez, como esquiar, escalar en roca, hacer windsurfing o salir a pescar.
2.-  Asegúrense de comprender los dos que se trata de una aventura en pareja que sólo sirve si los hace felices a ambos como pareja. Busquen complicidades, fantaseen juntos y platiquen sus temores y diseñen todas las estrategias que necesiten para apaciguar esos temores.
3.- Elijan juntos sus primeras opciones:
  • Hacer una cita con otra pareja.
    • VENTAJAS: Una pareja que ya esté dentro del ambiente, puede ser muy generosa con sus conocimientos previos y también muy paciente. Ustedes están seguros de que una primera cena no los compromete a nada, y bien la pueden aprovechar para saciar, de manera teórica, todas sus curiosidades. Si encuentran atractivos o no a los otros, es lo de menos, de todas formas la pasarán muy bien.
    • LO QUE PUEDE SALIR MAL: Tal vez, la otra pareja no era lo que ustedes esperaban. Posiblemente, se sienten engañados y frustrados. El peor de los escenarios posibles: están corriendo un riesgo grave al irse a meter con desconocidos.
    • CÓMO EVITARLO: Nunca contacten personas por medio de redes abiertas (Twitter y Facebook). Los que somos serios dentro del ambiente preferimos pagar las cuotas de redes especializadas como Erobeo.com , en favor de la certeza. Páginas de este tipo tienen sistemas de validaciones que garantizan la confiabilidad de sus miembros dentro de la comunidad. Generalmente ofrecen periodos gratuitos de prueba que son útiles cuando apenas se empieza. También es buena idea hacer la primera cita en lugares públicos y neutrales.
  • Visitar un club swinger
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    • VENTAJAS: Un buen club tiene siempre muchas parejas de dónde escoger. Casi toda la gente con la que se toparán son amistosos y, siendo un poco extrovertidos, es muy fácil hacer conversación. La otra ventaja es que siempre es posible ir en calidad de “turista”; ver de qué se trata, tomar un par de tragos, platicar con otros e inclusive jugar sólo entre ustedes.
    • LO QUE PUEDE SALIR MAL: En la Ciudad de México, por ejemplo,  hay al menos 10 clubes operando. En ese espectro hay unos muy buenos, otros muy malos, unos muy elegantes, otros bastante pedestres, unos muy caros y otros que son igualmente caros pero lo disimulan bien. En fin, un club feo o con gente que no es compatible con ustedes puede dejarles un mal sabor de boca.
    • CÓMO EVITARLO: Elijan su club con cuidado y entre los dos. Asegúrense de que lo que tiene para ofrecer sea congruente con lo que ustedes buscan o necesitan.
  • Hacer unas vacaciones lifestyle
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    • VENTAJAS: Si ustedes tienen un personalidad aventurera, entrar al mundo swinger por medio de un viaje es entrar por la sala principal. Los viajes siempre son vibrantes, emocionantes y nos cargan de energía positiva. Definitivamente, esa es la mejor manera de intentar, por primera vez, cualquier cosa, no sólo la libertad sexual. Generalmente, los hoteles y cruceros dedicados a nuestra actividad, además, se orientan a turismo de gama alta y eso hace que la vivencia tenga mucho más de grata.
    • LO QUE PUEDE SALIR MAL: Suponiendo que este tipo de prácticas no sean lo suyo, puede ser que se queden varados en un destino turístico rodeados de actividades que no los hacen muy felices. Después de todo, una vez armado el plan vacacional, siempre es difícil echar marcha atrás.
    • CÓMO EVITARLO: Relájense. En el peor de los casos, unas vacaciones a nadie le caen mal. Si esto de swinguear no les gustó y aún les quedan algunos días, disfrútenlos haciendo otras cosas que sí los satisfagan, desde practicar el sencillo y vainilloso nudismo (o topless si lo prefieren), hasta convertir su viaje en una luna de miel para civiles. Nadie los va a forzar a nada.
4.- Hagan planes juntos. Fantaseen juntos y creen juntos sus expectativas. Es posible que la realidad no se parezca a lo que tienen en mente, pero el periodo de anticipación es muy caliente y lo pueden disfrutar mucho.
5.- Averigüen si habrá código de vestuario. Si es así, vayan a comprar ropa sexy o revuelvan el closet en busca de alternativas. Cumplir con las reglas de ropa, casi nunca es necesario, pero es mucho más divertido si lo hacen. De todas maneras, arréglense, báñense y pónganse guapos. Se trata de que ustedes se sientan atractivos.
6.- Una vez que están en la cita, club o viaje en cuestión, disfrútenlo y relájense. Nadie, NADIE quiere violarlos ni maltratarlos. Sean amables, hagan amigos y dense permiso para disfrutar.
7.- Asegúrense de que su pareja está bien en todo momento. No se trata de estar pregunte y pregunte, pero sí de ser sensible. Es usual que uno de los dos siempre va más rápido que el otro, o que la efervescencia del momento lo haga olvidar que tiene que cuidar de alguien más. Evítenlo.  Vayan siempre al ritmo del que va más lento. No acepten nada que no quieran aceptar, pero dense la oportunidad de salir un poco de su zona de comfort.
8.- Al día siguiente y, con un merecido desayuno, hablen de lo ocurrido. Platiquen de lo bueno, lo malo y lo feo.  Cuidado, no reprochen nada. No es lo mismo ser claros a la hora de expresar emociones, que ser acusar o buscar pleitos. Es importante decir lo que no les gustó, pero no se enfrasquen en bizantinas discusiones sobre quién tuvo la culpa de qué cosa. El punto es que si se divirtieron y lo quieren repetir, la siguiente vez lo harán con más información sobre las preferencias de su pareja. Por otro lado, si no lo quieren volver a hacer, no pasa nada. La experiencia les habrá servido para encontrar cosas de ustedes de las que no estaban enterados.
9.- Lleven sus experiencias gratas a la cama. Hablen de ello. Jueguen y vuelvan a recrear las escenas que más los excitaron. Un primer acercamiento al sexo grupal puede dar a cualquiera horas y horas de extraordinario sexo en pareja.
10.- Repitan si les gustó. Prueben ahora con alternativas distintas. Si estuvieron con una pareja, prueben ahora un club. Si fueron al club, pero no conocieron a nadie, intenten hacer plática la próxima vez… En cambio, si la experiencia no fue grata, evalúen si es la práctica swinger lo que no les funciona o si fue algún elemento modificable. Algunas veces, hasta el tráfico o el clima pueden ser determinantes para forjarnos una primera impresión.